Cuando cierro los ojos y busco dentro de mí alguna respuesta, no puedo evitar escuchar algo más que los latidos de un corazón tan frágil, roto, entriztecido. Junto a ese corazón al que desconozco ya de tanto sufrimiento, están los fragmentos de un sueño que despertó en mí una esperanza para vivir, pero que al igual que todos los sentimientos se desvaneció en lágrimas y desesperación.

Todo lo que siento está reflejado en una oscuridad en donde no parece haber salida; sé que los sueños se desvanecen, los corazones se rompen, las ilusiones desaparecen, el amor se esconde, la amistad se olvida, el futuro se esfuma, el pasado queda en el corazón, todo cambia y no puedo evitarlo....

Pero me da dolor acordarme de aquellas personas que quise con el corazón, que me acompañaron cuando estaba sola, que estuvieron allí para reír conmigo; y ahora yo no soy más que una simple persona que viene y va de sus vidas, que no sabe el significado de amistad. Me da tristeza querer tanto a muchas personas, tratar de refugiarme en ellas cuando todo está oscuro y no hay nadie a quién acudir, y encontrarme con que yo no represento nada ante ellos, que les doy igual, que no quieren brindarme un poco de ayuda. Pero ahora entiendo la posición de las personas apáticas, y se que éstas son así porque alguien acabó con sus esperanzas y todo lo que vieron con buenos ojos se volvió trizas por alguna razón. La apatía es el reflejo de la decepción, el llanto es reflejo del dolor, pero el silencio representa el vacío que alguien puede sentir ante una desilución, el miedo a que lo poco que queda sea destrozado con una simple palabra.

Cuando escucho a mi corazón roto, te muestro el silencio más ensordecedor que haya existido en mi alma. Mi corazón no está roto por ti, sino por lo que nos sucede a cada instante. Mis lágrimas te piden que estés aquí, piden verte al menos un intervalo de segundo... sentirte allí a mi lado, queriéndome... Una mirada me es suficiente para resucitar un sentimiento. Necesito que estés allí, solamente un minuto.

¿Dónde estás? ¿aún piensas en mí? porque yo no puedo olvidar esto. No puedo sentir algo por nadie más. ¿Dónde estás, cuando más te necesito?. Ya me cansé de esto, cada vez que pienso en ti, en tu mirada, en tu voz y en tus pensamientos, que me hacían amarte, siento que no estoy viva de verdad. A veces quiero que me despiertes de esta pesadilla que parece tan real, dentro de la cual despierto rogando que algo cambie. ¿Dónde estás? no puedes ver que eres lo único que me falta...

Espero que algún día te enteres de todo lo que he llorado, lo que he hecho y lo que he sentido, para que al fin te des cuenta de que deberías pensar más en los sentimientos que en los hechos. Pero ya no importa, porque ahora soy "fuerte" (al menos eso es lo que aparento) y ahora he aprendido a vivir con el dolor que desgarra mi corazón cada día más. Pero seguramente tu estás bien, perfectamente bien, sin el más mínimo aprecio hacia la persona que aún se acuerda de lo que nos sucedió... Tu estás bien, y yo muriendo... Pero ya eso no tiene importancia, porque prefiero derramar mil lágrimas y abrir mi corazón mil veces más, para que algún día te des cuenta.

Pero todo esto es por mi bien, sí. Estoy inútilmente bien. Tanto, que siento un vacío enorme dentro de mi alma y mi corazón; y si algún día lees esto, quiero que sepas que el vacío es lo que te llevaste de mí.... y nadie lo volverá a llenar, eso lo juro.

La vida es injusta con nuestros sentimientos, especialmente cuando te has sentido sola durante toda tu vida y de repente encuentras a alguien que puede hacerte sentir una persona valiosa, que te hace ver la vida desde otro punto de vista, pero que al final te hace ahogar toda esa mentira en la cruel realidad, y descubres que la vida solo te hace reír por instantes, para luego llorar por años. Gracias a cualquiera que halla leído esto.