Te veo todos los días, te siento a cada instante, soy la única que percibe lo que sientes como si yo también lo sintiera, te miro a los ojos con rencor y nostalgia, envuelta en la rabia que me impide saber quién eres realmente. Yo soy la que comparte tus pensamientos, tus sentimientos y miedos... pero estás sola. Desde pequeña te he odiado, te he visto llorar y sangrar en el silencio de una música suicida, pero tu estás distante, alejándote de la realidad como si le huyeras a un asesino que sacrifica lo que sientes. Cuando veo que sólo estás tu junto a mí, me siento sola, porque sé que me odias, te odias, odias la belleza que despierta en tí un aire de inocencia y desconsuelo.

Pero ¿qué haces aquí? estás en el lugar y en el momento incorrecto, no debiste haber llegado aquí nunca, porque no sabes valorarte a ti ni al mundo que está a tu alrededor. Sé que lloras cada noche pensando en las esperanzas de que tus sueños se cumplan algún día antes de que llegue tu final, y lo peor de todo es que no puedo hacerte pensar que tus sueños se cumplirán, tampoco puedo hacerte parar de llorar ni decirte que todo está bien porque no crees en mí. He fallado muchas veces, tantas que puedo entender por qué desconfías de mí.

Lo único que quiero saber es cómo puedo rescatarte del vacío y del olvido, pues quiero ser esa persona que nunca llegó a tu vida, ni llegará, para ayudarte. Pero... ¿qué rayos hago aquí? si yo no soy nadie y tu eres el reflejo de mis miedos y mis suicidios. ¿Quién eres? Por más que esté a tu lado (sola) parece que nunca voy a poder conocerte ni saber lo que en verdad quieres, o por qué te encuentras tan perdida en un mundo de irrealidad que te hace morir cada noche al saber que no eres nadie. Jamás sabré quién eres, jamás te voy a querer, nunca voy a saber por qué nadie te quiso como tú querías, creo que te odio, pero creo que aún tienes esperanza de ser alguien en la vida. No dejes morir tu alma, porque si lo haces, yo moriré físicamente. Aunque te pediría que me mataras, pero estás del otro lado del espejo... no creo que seas capaz de hacer lo que realmente sentiste que debías hacer desde un principio.

Recuerda que tu y yo somos la misma persona, pero aún así estamos en lo oscuro de la soledad... porque nadie vendrá a salvarnos.